Califican como dramática la situación ganadera en Santa Cruz

Ruralistas se reunieron en Puerto Santa Cruz para analizar el presente y proyectar el futuro, mientras esperan que Provincia y Nación declaren la emergencia.

La Federación de Instituciones Agropecuarias Santacruceñas (FIAS) que nuclea a las sociedades rurales de la provincia, se reunió el pasado sábado en Puerto Santa Cruz, para poner sobre la mesa la situación que atraviesa el sector por una conjunción de factores que hacen tambalear la actividad.

El nuevo presidente de la FIAS, Miguel O’Byrne, dio pormenores de la situación que afronta la producción ovina y vacuna. “El 2016 fue particularmente dramático” puntualizó, ya que “fue uno de los año más secos de los últimos 80 años”. En algunas zonas de Santa Cruz se registraron precipitaciones de 50 o 60 mm al año, cuando el promedio es de 200 mm.

“Hay lugares donde no corren los ríos, las napas de agua han desaparecido y no hay agua en superficie”, afirma el dirigente ruralista. Esto impidió que crecieran las pasturas naturales, único alimento del ganado que es criado a la manera tradicional, en forma extensiva.  

A la falta de agua y pasto se suma el incremento poblacional de los predadores como el zorro colorado y el puma, en los últimos años. El abigeato y la comercialización clandestina también son parte del panorama adverso para los productores ganaderos de Santa Cruz.

Y uno de los principales factores adversos para el sector es la cada vez más número presencia de guanacos, que les quitan el alimento a las ovejas y predominan sobre ellas también en la competencia por el agua.

Frente a esta “tormenta perfecta” el panorama es preocupante. “El promedio habitual de cordero logrado en la provincia ronda el 65 por ciento, y este año dudamos que se llegue al 30 por ciento”, alertó O’Byrne. Esto significa que cada 10 madres solamente 3 logran criar un cordero. Una enorme cantidad de crías se murieron de hambre o fueron abandonados por sus madres.

El presidente de la FIAS señaló que recién a principio de abril se va a terminar de evaluar completamente la situación, pero remarcó que “está muy claro que el impacto es enorme y por eso el pedido de emergencia”.

Recordó además que desde el mes de diciembre el Consejo Agrario Provincial pidió que se declare el Estado de Emergencia en la provincia y están a la espera del decreto por parte del Gobierno Provincial, como así también que el mismo se está gestionando a nivel nacional.

Los ruralistas estiman que más de 400 mil corderos no van a estar ni para la venta ni para la reposición de animales viejos en la majada. Y entre 150 y 200 mil ovejas adultas ya han muerto o que van a tener que ir sí o sí a frigorífico, estén como estén porque no tienen comida.

El presidente de la FIAS agregó que la pérdida de corderos y la mortandad de adultos significan para los productores una pérdida no menor de 500 millones de pesos. “Eso sin contar aún el perjuicio que se va a generar por la pérdida de la lana, ni las mermas que está habiendo con los vacunos”, agregó.

Más de 350 establecimientos rurales en toda la provincia ya están vacíos o cerrados, y año a año la suma crece. En el departamento de Güer Aike ya se notificó el cierre de 6 campos, y en Corpen Aike y Magallanes otros 5.

“Lo que se prevé para 2017 y 2018, si no mejoran las condiciones, va a ser absolutamente alarmante”, advirtió O’Byrne.

El encuentro congregó a representantes de las entidades ganaderas de Río Gallegos, Perito Moreno, Las Heras, Puerto Deseado, Puerto San Julián, Piedra Buena, Gobernador Gregores, Puerto Santa Cruz y Lago Argentino, que en esta oportunidad estuvo representada por Irma Saldía.