Fotografiaron a una huemul y a su cria que eran monitoreradas con un collar satelital

Una turista que paseaba en el Parque Nacional Los Glaciares fotografió a una hembra de huemul, especie en extinción que era monitoreada a través de un sistema de telemetría que incluye un collar satelital, y ambas fueron avistadas en buen estado de salud en inmediaciones de la ruta provincial 41.

Esperanza, tal el nombre de la huemul al que le fue puesto el collar que transmite sus movimientos , fue avistada junto a su cría el último domingo de enero en buen estado de salud en el límite norte del Parque Nacional Los Glaciares, según informó la Administración de Parques Nacionales (APN).

El organismo detalló que la visitante del parque Silvia Molina fue quien tomó la tierna fotografía del animal con su cría que aparece publicada en el portal web de la APN.

El huemul, es una especie de la cual hay entre 600 y 1000 en la Patagonia y esta protegida en los Parques Nacionales Nahuel Huapi (Neuquén y Río Negro), Lago Puelo y Los Alerces (Chubut), Perito Moreno y Los Glaciares (Santa Cruz) al tiempo que fue declarado Monumento Natural Nacional en el año 1996 por Ley 24.702.

El director del Programa de Conservación del Huemul, Hernán Pastore dijo a Télam que el seguimiento por telemetría es un proyecto que desde 1992 funciona en todos los Parques Nacionales que tienen presencia de Huemul, en la región de los bosques patagónicos, desde Neuquén hasta Santa Cruz.

“Lo principal es identificar los problemas de conservación en cada población, que no son siempre los mismos, puede haber situaciones particulares, y se tratar de revertirlos”, afirmó el conservacionista.

En base a mapeos realizados hace varios años,” se calcula que hay entre 600 y 1000 animales en Argentina” afirmó Pastore pero aseguró que ” la población de huemules es tan escasa y su distribución tan amplia, que es difícil hacer un censo en los sectores donde habita, que son zonas muy escarpadas, de difícil acceso “.

El Parque Nacional Los Glaciares, el más extenso del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Argentinas, ubicado en el sudoeste de Santa Cruz, con una superficie de 726.927 hectáreas, hasta hace unas décadas era un área de uso ganadero, y por mapeos realizados por la Fundación Vida Silvestre se sabía que el huemul estaba en los sitios donde no había ganado.

Pastore contó que como una medida de conservación tomada a partir del Programa, la APN hizo un acuerdo con los ganaderos para que se reconvirtieran a la actividad turística, y retirado el ganado, los huemules recolonizaron el área donde antes no estaban.

“La población se está recuperando, ya que cuando uno revierte los problemas de conservación, ala especie se multiplica “, agregó.

La Fundación Banco de Santa Cruz financió el radio collar de Esperanza, parte de la campaña de captura, y la producción del documental “En la senda del Huemul”, que fue distribuido junto con una guía educativa en todas las escuelas de Santa Cruz, y también se puede ver online: https://www.youtube.com/watch.

“Esperanza es la primera y por ahora la única en Argentina, que tiene un collar satelital, antes se había hecho en Chile”, afirmó el conservacionista y expĺicó que se trata de continuar con el financiamiento para comprar más collares.

Estos equipos son caros, teniendo en cuenta que “la telemetría en vida silvestre no se puede hacer con un solo individuo, se requieren varios para sacar datos estadísticamente robustos”, explicó.

Pastore manifestó que “tener a Esperanza con un radio collar es un paso enorme que se ha podido dar, porque el programa identifica los problemas, intenta solucionarlos, hace monitoreos de los huemules en los distintas poblaciones, pero en base a rastros y otros movimientos”.

“Esto nos da muchísima más información y herramientas para el manejo de la especie en los demás parques nacionales”, sostuvo.

Pastore confirmó que “Esperanza está con una cría nacida en noviembre, muestra que cuando fue capturada los días 4 y 5 de abril de 2016, la hembra que acababa de pasar la época de celo, ya estaba preñada, y pese a la captura, evento traumático para un animal, ” continuó con su preñez, tuvo su cría y continúa con su vida normal”.

Un sistema de monitoreo en el área, basado en cámaras trampa, había permitido al Programa confirmar en dos oportunidades la preñez de la hembra, mientras que las fotos terminaron de certificar que tuvo una cría sana.

En cuanto a si es hembra o macho, se podrá saber en aproximadamente tres meses, al verla de cerca o fotografiarla, “ya que si tiene los botoncitos donde le crecerán las astas será macho”.

Pastore dijo que a través del monitoreo se puede conocer que “Esperanza vive en una ladera de un cerro, solamente en una de las caras, en noreste, siempre en el mismo lugar. Esto es información fundamental para traspolar a otros sitios de huemules, y tomar decisiones”.

El especialista contó que por telemetría se hace además un seguimiento en el campo, y de acuerdo al sonido que emite el collar, se sabe si está comiendo, se está desplazando o está descansando.

“Por eso se sabe también que bajan frecuentemente y cruzan la ruta, en este caso la Provincial 41, de El Chaltén a Lago del Desierto, entonces es un área donde hay que manejar con precaución, porque atropellar un huemul, que son pocos, es algo terrible”, subrayó

Fuente: Télam