La grieta no cierra: 7 de cada 10 argentinos admiten pelear con familia y amigos por política

A pesar de que en 2018 no hay elecciones ni campañas electorales, la política y sus desavenencias siguen tiñendo las relaciones entre los argentinos. Según un sondeo privado, el 70% de los encuestados admite que se ha peleado con familiares, amigos o conocidos por cuestiones políticas el último año; un 20% dejó de verse con ellos por este motivo y el 12% admite haber llegado a la violencia física por la famosa “grieta”.

Aunque no es un año electoral ni hay campañas proselitistas a la vista, la política sigue siendo uno de los principales motivos de enfrentamiento en la sociedad argentina. De acuerdo a un sondeo de las consultoras de opinión Taquion y Trespuntozero, siete de cada diez encuestados dicen haber discutido con amigos o familiares por política en los últimos doce meses; dos de cada diez declararon que dejaron de verse con gente por temas de política y uno de cada diez aceptó que llegó a la agresión física por este motivo. 

El relevamiento se realizó entre más de mil casos en la zona metropolitana y ciudades del interior, con encuestas telefónicas y análisis de “focus group” durante la segunda quincena de enero. Más allá de los números, que son en sí mismos contundentes, “este estudio muestra que la tensión política trasciende los contextos de campaña electoral y tiene matices ideológicos mucho más profundos”, destacó Shila Vilker, directora de Trespuntozero. 

Entre los resultados del estudio, se destaca que la violencia política está más arraigada en las mujeres, sobre todo en aquellas de menor nivel educativo. En este segmento, un 15,4% de las encuestadas con estudios primarios admitieron haber llegado a la agresión física por desavenencias políticas (entre los varones con menor nivel educativo fue del 8,5%). 

La propensión a “irse a las manos” por estas cuestiones, disminuye a mayor nivel de estudios (es del 4% entre los universitarios) y a menor edad (en la franja de 16 a 29 años, es del 5%, mientras que entre los de más de 50 es del 16%).  

Uno de los puntos que muestra la diferenciación entre dos modelos de país en pugna, es el referido al “rol de la democracia”. Al cruzar las respuestas, surge que la opción de “garantizar la igualdad de oportunidades” fue elegida en primer término por la mayoría de los votantes Kirchneristas; mientras que “luchar contra la corrupción” fue priorizada por los votantes de Cambiemos. 

En tanto, al ser consultados sobre quiénes fueron los presidentes “más y menos democráticos” de los últimos 34 años, Néstor Kirchner y Raúl Alfonsín son las figuras mejor conceptuadas, mientras que Carlos Menem y Fernando De la Rúa las menos.

La encuesta también indagó sobre la confianza en distintas instituciones. Y el resultado fue que el 50% de los entrevistados siente que no puede recurrir a ningún gobierno (nacional, provincial ni municipal) para resolver sus problemas. “Esto muestra un problema de representación política y de las instituciones”, evaluó Vilker. “La mayoría de las personas siente un desencanto hacia los gobernantes, pero tampoco encuentran figuras de la oposición que sean convocantes”, concluyó. 

El estudio también indagó sobre la valoración de la democracia entre los argentinos y su resultado, según Vilker “podría leerse como una deuda con los sectores menos favorecidos”.

Si bien el 65% afirmó que “es la mejor forma de gobierno”, entre las personas más jóvenes y de menor nivel educativo se reflejó descontento sobre cómo es el funcionamiento democrático en el país.

Fuente: El Cronista