Macri admitió que las importaciones destruyen puestos de trabajo

Al hablar durante la firma del acuerdo en Vaca Muerta, el Presidente aseguró que la importación de gas durante el gobierno anterior destruyó cientos de empleos argentinos, pero nada dijo sobre las consecuencias de la apertura de las importaciones autorizadas por su gestión.

El presidente Mauricio Macri admitió este martes que las importaciones destruyen el trabajo de los argentinos. Claro que no lo hizo al referirse a la apertura indiscriminada de las importaciones que impulsa su propio gobierno como ariete para hacer bajar la desbandada de la inflación. Lo hizo para criticar al gobierno de Cristina Kirchner y la importación de gas licuado en los últimos años para hacer frente a una creciente demanda energética.

Macri encabezó esta tarde en Casa Rosada la firma de los acuerdos que permitirán impulsar la explotación de Vaca Muerta. En ese marco aseguró que “con esto vamos a poder salir de algo que nos costaba entender, porque es algo que nos pasó, porque cada uno de esos barcos trayendo gas a la Argentina significaron cientos de puestos de trabajo de argentinos que perdimos cuando nosotros tenemos el gas”.

El mandatario se refería a las importaciones de gas licuado realizadas durante los últimos años de la gestión de Cristina Kirchner para hacer frente a la mayor demanda energética. Sin embargo la apertura de las importaciones como una herramienta para hacer bajar los precios locales, a costa del empleo de miles de argentinos parece una herramienta válida para esta gestión.

De hecho por estos días cerca de 800 puestos de trabajo podrían desaparecer de confirmarse el cierre de la planta que la empresa Banghó tiene en provincia de Buenos Aires a raíz de la eliminación de los aranceles a la importación de productos electrónicos (PC, tablets y celulares).