Martínez habló tras haberse quedado sin la presidencia del HCD por un voto de diferencia

Ayer se llevó a cabo la elección de autoridades en el Concejo Deliberante de Caleta Olivia, que dio como resultado la reelección de Javier Aybar como presidente.

En ese contexto, hubo críticas cruzadas entre los concejales: Aybar criticó a Liliana Andrade, principal candidata a concejal del intendente Prades en las elecciones de 2015, por mostrar una postura distante a este y Pablo Calicate manifestó que no acompañó la renovación de Aybar y criticó que sea electo a partir de la utilización de su propio doble voto.

Del otro lado, el concejal Rubén Martínez, que no fue electo presidente del Concejo solo por un voto y, que además, fue inmune al fuego cruzado entre concejales, habló  sobre lo sucedido en el recinto y también sobre la actualidad política y social de Caleta Oliva.

En primer lugar, Rubén Martínez dijo no estar preparado aún para ocupar el cargo de presidente del Concejo aunque también avisó que “la camiseta no le queda grande”.  Sobre este punto, el concejal también dijo que se sintió sorprendido por las mociones de Andrade y Calicate,  pero que todavía no se ve como presidente porque aún está aprendiendo. “No quiero volar muy alto y después golpearme” resumió.

En segundo lugar, y a diferencia de Aybar, Martínez se mostró cercano a Liliana Andrade, Juan José Naves, ahora en Servicios Públicos Sociedad del Estado y a Pablo Calicate, único concejal en ejercicio del PJ-FPV al plantear que  se lleva muy bien con los otros cuatro concejales (incluido Naves) y que con todos trabaja de la misma forma.

En tercer lugar, el Concejal se mostró preocupado por la gente, en particular por el sector petrolero y dijo que es necesario hacer cosas en los sectores más postergados porque, dice él, el pueblo lo eligió para ello. En este punto, Martínez analizó que quizás para la gente sea el peor concejal porque lo suyo no es legislar ni el papeleo, pero que se siente mucho más cómodo saliendo a la calle a resolver las necesidades urgentes.

Consultado sobre el deterioro del tejido social, el Martínez se mostró triste al ver que en Caleta Olivia cerraron cuatro panaderías y que ello repercute en un doble plano al decir que por un lado, es gente que se queda sin trabajo y por otro, son cuatro oportunidades menos de repartir comida en las escuelas. “Tengo dos proyectos para trabajar sobre estos puntos, pero es mejor no adelantar nada todavía”, dijo.

Finalmente, Rubén Martínez disparó contra los medios de comunicación locales que “se preocupan más por una  publicidad que por reflejar lo que sucede en los barrios de la ciudad. Son cómplices y no le dan difusión a lo que pasa en la ciudad”, finalizó.