Multarán a los comercios que hagan ofertas “sólo en efectivo”

Una resolución oficial obliga a aplicar esas rebajas también a quienes paguen con tarjeta de débito o de crédito en un pago.

Al hacer ofertas o liquidaciones, muchos comercios se habituaron a avisar con carteles que las grandes rebajas sólo rigen para quienes paguen con billetes. “Descuentos del 40% en pantalones, sólo en efectivo”, se suele leer. Pero ahora cualquier consumidor podrá plantarse y decir: “No, exijo llevarlo al mismo precio, pero abonando con tarjeta de débito”.

El cambio llegó con la resolución 51-E de la Secretaría Comercio, la misma que dio por terminado el sistema de venta en “cuotas sin interés”. Sucede que la norma, en su primer artículo, ratifica que “quienes comercialicen productos y/o servicios no podrán efectuar diferencias de precio entre operaciones al contado o efectivo, o en un solo pago con tarjeta”.

Esa disposición implica que la tradicional costumbre de hacer ofertas sólo válidas para el pago en billetes quedó definitivamente fuera de la ley. Y con la misma lógica, tampoco podrán seguir las promociones de algunos hipermercados que en ciertos días de la semana les hacen un descuento a todos los que paguen con tarjetas de crédito de cualquier banco.

“Puede haber promoción de pago con una tarjeta específica, pero no con todas porque implicaría cobrar ese día unos precios en efectivo y otros más bajos con tarjeta en un pago”, aclaran en Comercio.

En el Gobierno dicen estar decididos a hacer cumplir estas condiciones, como una forma de promover la bancarización y sobre todo de disminuir la gran cantidad de operaciones “en negro”, no registradas, que cada día se realizan.

“Si a un consumidor le dicen que un pantalón sale $ 1.000 con tarjeta en un pago y $ 800 en efectivo -ejemplifican-, no es legal. La persona puede exigir que se lo vendan al menor precio también con tarjeta en un pago. Y si el empresario se niega, pueden denunciarlo a Defensa al Consumidor para que sea sancionado.”

La obligación de “no efectuar diferencias de precio entre operaciones al contado y con tarjeta” ya figuraba en el artículo 37 de la ley nacional de Tarjetas de Crédito 25.065, pero en los hechos no se cumplía ni se hacía cumplir. Mayormente se la evadía con el artilugio de cobrar con tarjeta un precio “de lista” con un recargo encubierto y cobrar el precio real sólo en efectivo, simulando que es un descuento.

En Capital, de hecho, la práctica llegó a estar tan extendida que hasta la Legislatura Porteña había terminado avalándola. Fue en junio de 2014, cuando sancionó una ley -la 5.008 de la Ciudad- que ratificó la prohibición de diferenciar precios de contado y de tarjeta, “excepto cuando tal diferenciación -a través de promociones o descuentos específicos- sea efectivamente favorable al consumidor o usuario”. En otras palabras, se decía que no podía haber recargos por pago con tarjeta, pero sí descuentos por pago en efectivo, algo prácticamente imposible de probar ante una denuncia.

“Ante normas que pudieren entrar en conflicto, debe estarse a lo dispuesto en el artículo tercero de la Ley 24.240, que prescribe la integración de todas las normas dictadas en protección del consumidor, prevaleciendo, en caso de duda, aquella que le resulte más favorable”, definieron en el ente porteño.

Y precisaron, para despejar cualquier duda: “Si existiere una promoción o descuento (en un pago), debería aplicarse tanto para el pago en contado o con tarjeta de débito o crédito. Desde este miércoles (por ayer), ningún comerciante podrá seguir haciendo un descuento ‘sólo en efectivo’. Si le dicen que la oferta sólo es válida pagando con billetes, el consumidor le podrá reclamar que le haga el mismo descuento pagando con débito o con crédito en un pago, entendiendo que la situación más beneficiosa para el consumidor es que no haya diferencias, tal como era el espíritu de la ley de la Ciudad”.

Fuente: Clarín