Tecnología: sugieren que los chicos usen dispositivos móviles desde los 18 meses

Así lo señaló la Academia Americana de Pediatría en un nuevo documento que se publicará este mes; en 2011 había fijado los dos años como edad de acceso a tabletas y celulares.

En 2007, el psiquiatra francés Serge Tisseron publicó la regla “3-6-9-12”, una guía para saber cómo dosificar, según las edades, la introducción de las pantallas en la vida de los chicos. El primero de los pasos advertía: antes de los 3 años, nada. En 2011, la Academia Americana de Pediatría (AAP) corrió la edad de inicio y fijó ese límite en los 2 años. La semana pasada, es decir, cinco años después y cuando la ONU estima que para fines de este año la mitad de la población mundial estará conectada a Internet, la AAP publicó un nuevo documento con consejos para el uso de tabletas, celulares y otras pantallas a las que pueden acceder los chicos.

En el escrito, los expertos recomiendan evitar la exposición a las pantallas “todo lo que se pueda” hasta los 18 meses de edad. Sin embargo, aceptan o más bien considera que puede haber excepciones, como el contacto que puede generarse a través de videochats para comunicarse con familiares o amigos.

De estrictos a realistas. Ésa podría ser una de las primeras lecturas del informe elaborado por la AAP -que será publicado en forma completa este mes en la revista Pediatrics- ante la constante inquietud de los padres para hacer frente a la relación de sus hijos con la tecnología. Pero el debate sigue abierto y se instala en los hogares como una fuente de tensión en la crianza.

“Es muy difícil para los pediatras establecer ciertas recomendaciones, y la flexibilización en la edad de inicio que hace la AAP está relacionada con la necesidad de no demonizar al objeto, ya que un videochat con algún familiar que vive lejos puede ser algo muy positivo para el contacto de ese chico con el abuelo o la tía, por ejemplo -opina el doctor Mario Elmo, miembro titular de la Sociedad Argentina de Pediatría-. Lo que sucede es que en términos médicos los dos primeros años de vida son un período sensible para el desarrollo del sistema nervioso y la construcción del psiquismo. A esa edad, el chico comienza a construir la percepción del mundo exterior, lo que requiere del vínculo directo con el adulto y su interacción. Nada se aprende de las pantallas.”

Nicolás Barberis es dueño de una empresa de seguridad informática y padre de tres hijos de 8, 5 y 2 años. Con el mayor, confiesa, si bien fueron “más reticentes” para habilitar ese primer contacto con la pantalla, a los cuatro años los Reyes Magos llegaron con una tableta de regalo. “Cada paso que dábamos lo cuestionábamos más. La más chiquita hace un tiempo que sabe cómo desbloquear el celular de la madre y cada vez que se me acerca y me dice «Libre soy» significa que quiere ver el video de la canción de la película Frozen. Cada vez que tiene un dispositivo en la mano está acompañada por nosotros y nunca la dejamos sola. Pero no nos parece mal que tenga acceso. Es más: creemos que negárselo sería algo antinatural, hasta hipócrita”, señala Barberis.

Para Elmo, la clave está en la atención compartida, en la relación que se establece entre el adulto y el chico con ese objeto, ya sea una tableta o un juguete. “Si el contenido es de calidad y se trata de un momento compartido, no hay ningún riesgo. Si en cambio el dispositivo se usa para resolver un conflicto, un berrinche o se transforma en una herramienta para salir de los problemas cotidianos, su uso es totalmente perjudicial.”

-Paso a paso:

Antes de los 3 años, nada de pantallas. No usar consolas antes de los 6. Prohibido Internet antes de los 9, y a partir de allí la conexión debe ser siempre en compañía de un adulto. Luego de los 12 años, podrán ingresar solos a la Web, pero su uso debe ser con prudencia y se deberá consensuar reglas de uso, horarios y contenidos que se consumen.

-Antes de los 18 meses:

Nada de pantallas. La excepción está en la comunicación a través de videochats con familiares o amigos, que pueden llegar a favorecer el contacto a distancia

-18 y 24 meses:

Se recomienda que consuman contenido de alta calidad en Internet y, siempre, en compañía de un adulto

-2 y 5 años:

No deben consumir contenidos más de una hora diaria. Y siempre es aconsejable acompañar a los hijos para ayudarlos a entender lo que miran

-A partir de los 6 años:

Equilibrio y sentido común. Que haya límites entre el tiempo de consumo y el tipo de contenidos, sin que afecten el sueño, la actividad física y las relaciones interpersonales

 

Fuente: La Nación